31 octubre 2007

Riffs

La familia de Eddie Van Halen y su hermano, con ascendencia holandesa, se fue para los EEUU y allí Eddie optó por la guitarra. Y no le fue mal, la verdad. En su primer disco, Van Halen (1978), sentó cátedra con un tema como Eruption donde la técnica del tapping en los solos se hizo mayor de edad.
Tal vez esa sea la cualidad por la que más se recuerde a Eddie y a este disco. Sin embargo para mí hay otros motivos que hace de su álbum de debut un clásico del rock.
Para empezar la frescura de David Lee Roth cantando. Segundo, el sonido sencillo y directo del conjunto donde se distingue claramente la aportación de cada instrumento y casi nunca se doblan las guitarras (ni tan siquiera una rítmica durante los solos) Esto es algo impensable hoy en día donde muchas bandas crean un sonido compacto a base de grabar capas y capas. Para más énfasis, la guitarra de Eddie aparecía en exclusiva por el canal izquierdo.
Por último, y esto es lo verdaderamente importante, el sonido en sí de la guitarra y la calidad de sus riffs. Algunos buenos ejemplos son Ain’t talking about love, Little Dreamer, Feel your love tonight, o la brutal version de los Kinks, You really got me. Todas ellas canciones ideales para aporrear la ‘guitarra de aire’ siguiendo esas melodías repetitivas e hipnóticas.

19 octubre 2007

Joan Imbècil Pla

Pobre home, tota la vida lluitant per a que el coneguen com a Joan, tota la vida patint les rialles dels companys quan de menut el profe passava llista al cole i deia el seu nom, tota la vida volent ser com a eixe gran super heroi anomenat Francesc Camps de Golf, però la vida -malparida i ppera ella- l'ha traït.

Sense massa glòria -tot s'ha de dir- el nostre amic havia anat superant les proves que s'havia trobat al camí, però ara, amb la prova del 104.000 euros no ha pogut. S'haguera pogut plantar fa ja un temps, per exemple desprès de les últimes eleccions crec jo, però la seua creuada per ser conegut com a "Joan, el president" l'ha encegat. I tot per només 104.000 euros! Per a un empleat normal com jo es una xifra ben bonica, però per a un polític fa riure: enmerdar-se per eixa quantitat! Les rialles ressonen per tots el greens i bunkers de la Comunidad

Joan, Joan, a ta casa imagine que te diran Joan; Canal 9 volia mostrar-te avorrit i sense punch, un ésser Pla; tu mateix has anat més ennllà i has quedat com a un Imbècil

10 octubre 2007

"Sí, pero es nuestro hijo de puta"

Así dicen que contestó un presidente de los EE.UU. a sus consejeros cuando éstos, mediante un "Señor, este hombre es un hijo de puta", cuestionaron el apoyo que brindaba a uno de tantos dictadores latino americanos del siglo pasado.
A mi, en la F1 me sucede algo parecido: entre Hamilton y Alonso me quedo con el ovetense. Tal vez comparar a Alonso con un dictador cabrón sea una exageración, pero es que con opiniones e informaciones tan dispares sobre su persona ya no sé qué pensar. Lo que sí está claro es que su asesor de imagen es peor que lavarse en un bidé lleno de pirañas; el piloto asturiano tiene perdida la batalla de la Prensa frente a su sonriente compañero briton. El caso es que precisamente esa imagen tan colgate, friendly y simpática del rookie del año en la F1 es lo que me escama. Desconfío de aquellos que desde el primer momento se muestran como hijos secretos de Gandhi y la madre Teresa de Calcuta. Asumiendo el peor escenario, es decir que ambos sean unos auténticos chulos de mierda engreídos, y ante la obligación de elegir me reitero: me quedo con nuestro hijo de puta, además tiene el plus de partir con desventaja en puntos y quizá en otras cosas más oscuras... Vamos, que tiene el encanto de las causas perdidas.

El 21 de octubre sabremos quién es el nuevo rey de la F1, mientras tanto los dirigentes de este negocio se frotan las manos ante la enorme expectación que dentro y, sobretodo fuera, de la pista ha levantado esta temporada. Yo mismo he vuelto a ver carreras (por cierto, mejor por TV3 mediante TDT y en panorámico), y regularmente echo un vistazo a sitios de internet como http://www.blogger.com/www.thef1.com o la sección de Formula One de The Times.
Algunas carreras son aburridas, lo admito, pero más allá de la incertidumbre por el resultado y los posibles adelantamientos espectaculares, me encanta la belleza de las imágenes, por ejemplo:

Oops, no, bueno sí, estas también, pero me refiero a los coches, que son como obras de arte rodantes con su colección de alerones, difusores, pontones y demás argucias que inventan los ingenieros para tratar de limar las milésimas que pueden otorgar una pole.
Me encanta ver esos neumáticos enormes con caída hacia el interior del vehículo para ayudar a trazar las curvas, los rápidos contravolantes de los pilotos cuando el Traction Control se da por vencido, los saltos bestiales al pasar por los pianos, el humo al clavar los frenos, etc. En definitiva, belleza.

Durante el último Grand Prix, el de Brasil, apoyaré a Alonso, pero si tiene la mala suerte de perder el control del coche provocando que en su salida de pista le acompañe Hamilton, dejando así el camino libre para que el amigo Kimi gane y se corone campeón pues, en fin, habrá que sonreír y felicitar al finés. ;-)

30 agosto 2007

Pepu Hernández: "Entrenar el éxito"

Todavía frescos en mi memoria los fantásticos momentos vividos durante el Mundobasket de 2006, y a pocos días de empezar el Europeo 2007, es un buen momento para leer este libro escrito, supuestamente, por Pepu Hernández en colaboración con el periodista Luis Fernando López. Y digo esto porque abriendo cualquier página lo que encontrareis es alguna frase de Pepu más o menos larga (nunca más de media página, diría yo) y a continuación el comentario aclarador o redundante, según se mire, de L.F.López. A pesar de que en la portada viene la foto de Pepu y su nombre figura en letras más grandes que el de J.López, dudo mucho que las palabras del actual seleccionador representen si quiera el 40% del texto.

Antes de nada, aclarar que este no es un libro sobre baloncesto. Sí, es cierto que se comentan algunas cositas y que incluso se incluyen cuatro diagramas cutres de jugadas insulsas, pero que un aficionado al basket pague 17 euros por semejante nimiedad es una aberración. Tal como reza el título, se supone que mediante este libro aprenderemos a "entrenar el éxito", pero no necesariamente desde un punto de vista baloncestístico o deportivo. Si habéis asistido a cursos sobre liderazgo, trabajo en equipo o dirección de éstos, la mayor parte de las cosas que leeréis aquí os resultarán familiares. Explotando la imagen digamos pública de Pepu, la de persona que se hace cargo de un grupo de jugadores internacionales de élite y consigue formar una auténtica piña de personas comprometidas, esforzadas, trabajadoras y humildes a los que lleva a lo más alto, se pretende trasladar esa experiencia a cualquier otro ámbito de nuestras vidas, desde el personal hasta el laboral. De hecho, es creciente el número de personas vinculadas al deporte que prueban fortuna en negocios de este estilo, por eso tampoco sorprende que el epílogo del libro esté escrito por el responsable de una conocida empresa de Recursos Humanos.

Así pues, me encuentro con un libro que, aunque esté muy lejos de ser una biografía, me permite conocer un poco mejor a Pepu al descubrir su ideario como entrenador, salpicado con algunas interioridades y anécdotas de la selección, y todo ello con un tufillo de aburrido curso al que te fuerzan a asistir con la cándida esperanza de que aprendas a dirigir con éxito un equipo de personas.
Sobre las enseñanzas en sí que trata de transmitir el libro, pues nada revolucionario, cosas de sentido común como la importancia de la comunicación, la sinergia de esfuerzos, saber delegar, confianza entre los miembros del equipo, etc. Prácticamente basta con leer la contraportada para hacerse una idea, o incluso esta breve reseña.

Mediante este libro, Pepu demuestra que no sólo sabe entrenar el éxito sino también aprovecharlo, cosa totalmente comprensible. Es de suponer que escapa de su alcance el precio de venta del libro, pero estas 264 páginas que se leen en cuatro ratos no valen, a mi juicio, los 17 euros que cuestan, a pesar de las fotos en color que incluye.
El interesado estrictamente en baloncesto y en concreto en los aspectos tácticos que ayudaron a conseguir el oro de Japón, puede consultar el nº 22 de la revista oficial de la FIBA (en ingles, of course)

Casporros go back from Lenin

Ya están aquí. Se fueron, subieron, y volvieron. Los casporros consiguieron su objetivo de pisar la cima del Lenin. Mediante el enlace, no nupcial, que encontraréis en la derecha (7Lenin) podréis informaros sobre su aventura. Supongo que irán poniendo información y fotos. De momento podéis contemplar el vídeo desgarrador (de esfínter) sobre el Gañán de Kisdifshhstán.
Bon profit

03 agosto 2007

K2

Todavía en el siglo XX, durante una época en la que me dio por suplementos culturales, vi aparecer en varias ocasiones el nombre de Javier García Sánchez siempre ligado a grandes elogios sobre sus libros, en especial La dama del viento sur. Ante tanta insistencia no tuve otro remedio que encargar el libro y, una vez leído, postrarme a sus pies hipnotizado y fascinado. "La novela de amor más terrible de la literatura española de los últimos lustros" (Rafael Conte, El País)
Por eso cuando me percaté que K2 era del mismo autor, no dudé en gastarme los cuartos en la versión con tapa dura y comenzar a leerla con grandes expectativas.
Desde el comienzo el libro se centra en dos temas: el montañismo y el amor. Para desarrollarlos se nos cuenta -siempre en primera persona- la expedición al K2 en la que participó el protagonista por un lado, y por otro su relación con Julia, su "otro K2"
Supuestamente nos hemos de ver envueltos en un paralelismo entre ambas historias "porque toda mujer a la que se ama es siempre como la montaña que continuamente suspiramos por coronar"
Sin embargo, pobre de mí, en sus más de 400 páginas solo he sabido encontrar un repaso excepcionalmente documentado de la historia del montañismo y anécdotas rozando lo cursi del amor entre Julia y el protagonista. No he entendido por qué me abrumaban con cifras, fechas, nombres y todo tipo de datos sobre múltiples expediciones y ascensiones durante páginas y más páginas y a continuación me describía cualquier escena cotidiana con Julia.
Al principio tenía una gran interés por conocer ambas historias, pero un perenne y, a mi juicio, artificial aplazamiento del desarrollo de ambas fue minvándome la moral hasta que lo anodino del final terminó por sumirme en la decepción.
Para tratarse de una novela de amor, el detalle y espacio dedicado al montañismo lo veo excesivo. El relato de la expedición al K2, insulso, sin capacidad de sorprenderme o emocionarme. La descripción de su amor por Julia, pastelera. No seré yo quien diga que el libro está mal escrito, ni mucho menos pero, o el romanticismo de La dama del viento sur era diferente, o yo he cambiado desde su lectura, el caso es que los fragmentos donde sublima a su amada me resultan ridículos.
Si el libro hubiese sido el resultado de unos hechos verídicos y además se hubiera eliminada la parte romántica (!) creo que desde un principio habría sabido a qué atenerme y mi opinión final hubiera sido muy favorable.
A pesar de este sinsabor que me ha dejado K2, de este resbalón por la nieve, volveré en cuanto pueda a levantarme con ayuda de piolets como El Alpe d'Huez, El mecanógrafo, o La historia más triste para seguir subiendo por la montaña de libros de Javier García Sánchez (toma metáfora hortera) :-P

26 julio 2007

Casporros go to Lenin

Si Franky iba a Hollywood, los casporros se van al Lenin. Ya falta casi nada, en pocos días iniciarán su aventura hacia el pico Lenin, su primera "excursion" por encima de los 7000 metros. Antes han conquistado cimas de 6000, 5000, y, of course, de menor envergadura. Es la evolución natural, aunque a este paso, en 2008 se proponen un 8000, y en 2009 un ... ¿9000?
Si le cuento esto a mi abuela seguro que me dirá escandalizada: "¡y dónde van estos! ¡qué se les ha perdido allí!" Entonces habría que explicarle que esto es, supongo, como cualquier otro deporte o distracción, que algunos prefieren pescar, otros coleccionar sellos, otros ver películas, y que a ellos les va lo de subir montañas. Y que son humanos, por eso buscan ir a más cada vez. Y que las suben no sólo porque quieren, sino porque además pueden. Para algo así hay que prepararse muy bien y tener cierta maña. Es que parece que si los 7134 metros del Lenin los suben los de "Al filo de lo impasible" son la caña, pero si los suben gente que conoces entonces es que son una chuminada.
Me encantaría vivir experiencias como esas, sobretodo contemplar aquellos paisajes, pero mi tiempo libre lo ocupan actividades menos exigentes o que se me dan mejor. Así que tendré que conformarme con ver las fotos que saquen y escucharles cuando vuelvan.
Molta sort, xicuelos.

11 julio 2007

Drazen Petrovic: La leyenda del indomable

La NBA y la ACB acabaron hace ya tiempo, y hasta principios de septiembre no volverá a haber basket de altura, así que es un buen momento para aprovechar ese hueco leyendo sobre uno de los genios de este deporte: el inimitable Drazen Petrovic.

En este resumen del libro podemos hacernos una idea bastante buena de la línea que sigue, así que tan sólo ahondaré un poquito en ello. Se habla de homenaje por parte del autor y es correcto. Aunque J.F.Escudero no evita los aspectos más polémicos de Drazen, es palpable la admiración y atracción hacia el pequeño de los Petrovic. Pero no nos confundamos, este libro no es un panegírico hueco, está muy bien documentado tanto en estadísticas como testimonios. De hecho, para comprender mejor a Drazen, el autor no duda en contarnos detalles de su infancia o la situación política yugoslava. Explicaciones justas pero precisas, porque aquí de lo que se habla es fundamentalmente de baloncesto. Así que no esperéis encontraros una biografía ‘rosa’ sobre su vida. El libro está repleto de estadísticas y records del jugador croata, pero siempre completados con datos adicionales sobre sus compañeros, rivales, competiciones, etc.
Leer este libro permite revivir innumerables partidos seguidos por la TV, recordar nombres de jugadores que creíamos olvidados, descubrir detalles y estadísticas curiosas. En fin, una maravilla para cualquier amante del basket de los últimos veinte años. Sus más de 300 páginas os pasarán volando.

27 junio 2007

Tolerancia valenciana

Quien diga que los valencianos no somos un pueblo tolerante es porque no nos conoce.
¿Qué autonomía ha tenido como Presidente a un ciudadano no nacido en ella, desconocedor de los rasgos más propios de su cultura?
La valenciana.
¿Quién le escuchó decir literalmente "yo estoy en la política para forrarme" y supo perdonarle?
Los valencianos.
Reconozcámosle, eso sí, que él supo responder semejante prueba de afecto mediante una gran labor social, puesto que dibujantes de tiras cómicas o actores de teatro han comido, indirectamente, gracias a él, a sus parodias más bien.
¡Qué tendrá el tigre de Cartagena que obnubila por doquier! El caso es que hasta yo mismo lo tengo en mente día sí, día también, especialmente por las mañanas cuando sufro los atascos de la N-340.
¡Ay, Zaplana!

22 junio 2007

Gafe informático

Vivimos rodeados de contraseñas, claves, logins, passwords y demás matraca. Algunos aconsejan utilizar siempre la misma clave para evitar riesgos de olvido, otros defienden que deben ser diferentes para que si te descubren una no afecte al resto de cosas. Yo, aunque sólo sea por originalidad, me gusta tener varias y nunca he tenido problemas, si exceptuamos aquel día que me azotó el siroco y bloqueé mi tarjeta de crédito con 3 intentos erróneos a pesar de llevar utilizándola varios años.


El caso es que como aficionado a varios deportes, en ocasiones mis contraseñas consisten en equipos o jugadores, y llevo dándome cuenta de un tiempo a esta parte que cada vez que actualizo alguna clave con un nuevo equipo o jugador, éste se hunde en la miseria o pierde en playoffs o no consigue el título al que optaba.
Me pasó hace poco con los Toronto Raptors (eliminados en 1ª ronda de playoffs de la NBA) o con los New England Patriots (no llegaron a la SuperBowl de la NFL)

Y lo que es peor, durante un tiempo Garbajosa fue una de mis contraseñas. ¿El resultado? Al principio todo iba bien, incluso firmó su mayor anotación de la temporada, pero en estos momentos está en plena rehabilitación de su pierna rota y probablemente se pierda el Europeo a disputar en septiembre.

Por no hablar de una de las entradas recientes donde daba mi apoyo al Tau y al Joventut en sus respectivas eliminatorias de ACB (de todos es conocido que ambos se fueron al garete)

Así que ya sabéis: algún jefe cabrón que no soportáis, la persona que os rompió el corazón, el equipo que os condenó al descenso, el trepa de vuestro compañero...
Cualquier cosa que queráis, por un precio módico, lo pongo como contraseña durante un tiempo.

18 junio 2007

¿Deporte?

Medio país está hoy de fiesta, de celebración por el campeonato de liga de fútbol.
El otro medio tendrá que aguantar hoy las bromas y fanfarronadas del ‘enemigo’ y posiblemente buscar el desquite en la final de la ACB.

Este mes de junio se ha convertido en un sueño húmedo para la prensa deportiva: los dos imperios deportivos –las dos mafias- disputándose las competiciones deportivas con más seguimiento (sólo faltaría verlos con escuderías en F1)
La rivalidad elevada al punto más alto, el odio y la sinrazón trasladados al deporte.

¿Dije "deporte"? El buscón de la RAE me aclara que deporte es:
1. m. Actividad física, ejercida como juego o competición, cuya práctica supone entrenamiento y sujeción a normas.
2. m. Recreación, pasatiempo, placer, diversión o ejercicio físico, por lo común al aire libre.

Parece claro que la primera acepción encaja, pero ¿y la segunda? Recreación, pasatiempo, placer o diversión no son palabras que me vengan a la mente cuando ves rostros de furia desencajados en las gradas.
¿Hasta qué punto el aficionado vive realmente el deporte?
Mi entrada al campo o al pabellón me otorga el derecho de zaherir ignominiosamente al equipo rival –el enemigo principal-, al árbitro –otro enemigo no menos peligroso-, e incluso a los aficionados rivales, en el improbable caso de haberse atrevido a hollar nuestro feudo.
Los yanquis, tan horteras y prepotentes para casi todo, nos dan en este caso una lección. Ellos saben cómo hacer que un acontecimiento deportivo se convierta en un verdadero pasatiempo para toda la familia donde el resultado no sea lo fundamental.


¿Alguno de nosotros concebimos ir al cine o hacer una excursión y volver a casa de mal humor, con los puños prietos, sin apetito?
Diría yo que no.
Entonces, ¿por qué asistir a cualquier partido ha de ser diferente?

12 junio 2007

Puto barça, puto madrid

Entre hoy y mañana se disputan los quintos y decisivos partidos de las semifinales de la ACB. Por un lado el Baskonia de Vitoria frente al Fútbol Club Barcelona, por otro el Real Madrid Club de Fútbol frente al Joventut de Badalona.
A mi esto me suena raro, es como si dijeran que la liga de fútbol se la disputarán en la última jornada el Club Baloncesto Estudiantes y el Club Unicaja Baloncesto.
¡Qué coño pintan el Fútbol Club Barcelona y el Real Madrid Club de Fútbol disputando una liga de BA-LON-CES-TO!
Dos clubes con presupuestos casi ilimitados si los comparamos con los de la mayoría de equipos de la ACB, además dinero proviniente de cualquier sitio menos de los ingresos que puedan generar mediante su sección de baloncesto.

Lo que ya no puedo soportar son los habituales artículos en la prensa deportiva donde ciertos iluminados reflexionan y sentencian que lo mejor que le puede ocurrir al baloncesto hispano para que despegue es que ambos clubes de fútbol se disputen los títulos. ¿Para qué? ¿Para trasvasar esa rivalidad futbolera –estúpida, política, interesada- al deporte de la pelota gorda y con ella a todos sus forofos? ¿Para qué, repito? ¿Para vender más MARCA o Sport?
Lo siento pero no veo ninguna necesidad ni ventaja en trasladar el clima de crispación, violencia e incultura que se vive en el fútbol al baloncesto. El amante del BA-LON-CES-TO, al igual que el de cualquier otro deporte, disfruta de sus acciones espectaculares, de sus alternativas en el juego y el marcador, de su tensión, sin necesidad de que los equipos implicados sean el puto Madrid o el puto Barça.

Lo mejor que le podría pasar al baloncesto –y al balonmano, y al voley, y al hockey, y a tantos otros deportes de ‘segunda fila’- no es que las finales sean siempre Barça-Madrid, sino que se promocione y facilite su práctica a los chavales de forma que se conviertan en aficionados al deporte y no a tal o cual equipo. De todos esos chavales que puedan disfrutar de instalaciones adecuadas y de educación deportiva, algunos se convertirán en jugadores de primer nivel, algunos pelearán por ser profesionales, algunos jugarán "pachangas" con sus amigos, pero todos serán verdaderos amantes de ese deporte, lo vivirán, lo practicarán, lo apoyarán, incluso lo consumirán, y esto último parece ser que es lo que ciertas personas consideran beneficioso para un deporte, ¿no?

¿Quiero decir con todo esto que es malo ser seguidor de los equipos de baloncesto de Madrid y Barça? Hombre, hay cosas peores, pero desde luego no os alabo el gusto si se trata de vuestro caso. Si un aficionado al fútbol de Lugo o Alicante o Córdoba puede ser hincha de clubes tan distantes como Barça o Madrid, ¿por qué un amante del basket barcelonés o madrileño no puede apoyar a equipos tan cercanos y de tanta solera como Estudiantes o Joventut?

¡Aurrera Baskonia, Força Penya!

11 junio 2007

Consejo para una buena paella

Ayer domingo, como es habitual en este país, disfruté de una fantástica paella. Es una tradición, la misma que ‘obliga’ a los bares y restaurantes a incluir la paella también en su menú de los jueves, similar a la que supone acudir a casa de los padres o los suegros a comer durante el fin de semana. Bueno, eso para aquellos que hemos conseguido independizarnos, que tampoco somos mayoría aplastante, ni mucho menos.
En mi caso, dicha tradición no ha calado muy hondo y la frecuencia con la que participo en comidas familiares se puede calificar de escasa en comparación con lo habitual. Pero tengo dos atenuantes, uno es la distancia, y es que tener que coger coche y desplazarse es un engorro, sobretodo a la vuelta y más aun si el vino o el licor se han paseado por la mesa. El segundo atenuante es algo más subjetivo pero a mi juicio igual de válido: si el trabajo te obliga a pasar toda la jornada fuera de casa, cuando llega el fin de semana muchas veces lo que precisamente deseas es utilizar tu comedor o cocina a mediodía, ver cómo entra la luz a esas horas del día en tu casa.
Puede parecer un detalle absurdo pero a veces durante un sábado o domingo al mediodía me sorprendo al observar cómo incide la luz sobre algunas partes de la casa.

Volviendo al título de la entrada, no penséis que se me olvida, aquí va la receta:
Lo fundamental para una buena paella es controlar el tiempo, eso y tener un teléfono a mano. Hay que llamar para encargarla el día antes o como muy tarde el mismo domingo sobre las 12h. Ahí reside la clave, anticiparse.
Te puedes arriesgar a presentarte en el restaurante y pedir una ración de las que preparan maquinalmente, pero conviene encargarla, llevársela a casa y disfrutarla allí con comodidad, mirando la luz que entra por el ventanal y dejándote mimar por los muebles que tanto te han echado de menos entre semana.

Bon profit

06 junio 2007

Tráfico (II)

Unos números sencillos para reflexionar y pensar la próxima vez antes de intentar un adelantamiento suicida:

Suponed que iniciamos nuestro recorrido diario para ir hacia el trabajo por ejemplo y que éste dista 20km. Delante va un coche a unos babosos, anticuados y afeminados 80km/h en lugar de los majestuosos, valientes y dignos de elogio 100km/h que nosotros alcanzaríamos si consiguiésemos adelantarlo. Pues bien, adelantarlo y circular durante 20km a 100 en lugar de 80 nos supondría el ahorro de la "escalofriante" cifra de ¡3 minutos!
Y ojo, eso en el caso de que luego no nos encontráramos cualquier otro vehículo que de nuevo nos ralentizase la marcha. Además, tengamos en cuenta que si al final de esos 20km tenemos un semáforo, cruce o rotonda que nos obliga a parar, todo el tiempo que estemos parados esperando reanudar la marcha será tiempo que el coche de atrás recortará a esos 3 minutos que comentaba.
Me parece paradójico, cuanto menos.

Si alguien aun no está convencido de la inutilidad de correr como un loco, puede hacer los cálculos aplicados a su caso:

  1. Dividid vuestra velocidad deseada y la del vehículo 'obstáculo' por 3.6 para convertir los Km/h a Metros/Segundo
  2. Ahora tomad la distancia que recorréis y, convertida a Metros, dividirla por los dos números que habéis obtenido antes en el punto 1.
  3. Eso os dará el número de segundos que tardaría cada vehículo, dividiendo por 60 lo convertiremos en minutos.

Me interesaría conocer cuánto ahorro os sale en vuestros casos reales, seguro que menor del que uno pudiera pensar antes de recurrir a los números.

Para correr ya están los circuitos y los videojuegos.

05 junio 2007

Adidas

Las grandes figuras mundiales del deporte en ocasiones tienen más ingresos por publicidad que por el sueldo que les pagan sus equipos o los trofeos que consiguen. Véase los casos por ejemplo de Michale Jordan en su momento, Tiger Woods o David Beckham.
Las empresas que nunca faltan aquí son las de prendas deportivas. A cualquiera nos vienen a la mente las dos probablemente más famosas: Nike y Adidas.
Ambas se gastan montones de dinero para conseguir que afamados deportistas presten su imagen y sean la ‘cara’ de la marca. Supongo que sus departamentos de marketing harán concienzudos estudios sobre la rentabilidad de esas inversiones y la conveniencia de apostar por un deportista u otro.
Lo que no sé es si Adidas sabe que la persona que a mi juicio más está promocionando la marca no es ninguno de esos afamados deportistas que tienen en nómina.
La persona que más transcendencia mundial les está dando es, repito que a mi juicio:



Efectivamente, Fidel Castro.
¿Habrán estudiado los altos directivos de la empresa alemana la repercusión que esto tiene? ¿Habrá supuesto un incremento de ventas? En caso negativo, ¿se atreverían a pedirle que no gastase sus prendas?
Lo que está claro es que entre la marca de las tres hojas y la Nike (Norteamericana) el comandante sabía cuál no debía/podía elegir.