15 marzo 2010

Júrame que no fue un sueño

"¿Un libro sobre la Eurocopa de fútbol de 2008? Será un sacadineros hecho por un juntaletras oportunista."
Algo así creo que pensé al ver la portada. Luego pude comprobar que el autor era ni más ni menos que Javier García Sánchez, reconocido novelista catalán al cuál siempre veneraré por su maravillosa novela "La Dama del Viento Sur" como ya comenté en otra ocasión. Eso bastó para atraer mi atención sobre el libro y ojearlo. Pocas páginas, letra grande, algunas fotos y la promesa, según la contraportada, de contarnos cómo vivió el novelista residente en Barcelona la Eurocopa 2008. Pagué el exagerado precio, a mi entender, y lo leí en un plis.


Dice la sinópsis que "no sólo es un homenaje al espíritu de la selección que conquistó la Eurocopa, sino también un anticipo esperanzado de éxitos futuros." Ummm, lo primero puede ser, pero lo segundo ya me parece echarle mucha imaginación. Aquí no se discuten tácticas, estrategias o alineaciones. No es un libro sobre el fútbol de once contra once en un terreno de juego, es un texto sobre lo que el fútbol es capaz de provocar en el ser humano. García Sánchez describe las sensaciones que tuvo a lo largo de la Eurocopa, además de algunos rituales y supersticiones en las cuales más de uno se verá reflejado. Desde la mezcla de nervios y escepticismo inicial hasta la catarsis colectiva final.

Borracho de euforia aun por la gran victoria española en Viena, aprovecha para reivindicar sin pudor su condición de madridista y mitigar así el sufrimiento que supone ser merengue en Cataluña.

Los más antiespañoles seguramente no llegarán a leer este libro, de esa forma se ahorrarán la reflexión en la que García Sánchez asocia el triunfo de la selección con el surgir de un sentimiento de lo español diferente hasta lo visto ahora. Según el autor, la España futbolística por fin libre de complejos gracias al brillante espectáculo desplegado sobre el campo es reflejo de una nueva manera de sentirse español y proclamarlo libremente, con orgullo pero sin caspismo, tolerante y sin complejos. Creo que para García Sánchez, el "¡Viva España!" dicho por boca de Xavi Hernández lo resume perfectamente.

¿Libro recomendable? Si lo encuentras a buen precio y eres de los que viven el fútbol (puntualizo: hablo de vivir el fútbol) o si simplemente disfrutas del fútbol pero te apetece dar vigor a tu corazoncito rojigualda, SÍ.
Si el fútbol te la trae floja, o si el Avui es tu diario de cabecera, o si te gusta decir Estado en lugar de España, NO.

23 febrero 2010

Pitada

Después de lo ocurrido el pasado domingo en Barakaldo durante la Copa (del Rey) de baloncesto, me surgen varias dudas:

* si la Corona es de las instituciones mejor valoradas en las encuestas, ¿están equivocadas o manipuladas? ¿nunca preguntan a los aficionados al baloncesto de Barcelona, Vitoria, Bilbao, Madrid, etc?
* Suponiendo que los pitos representan la opinión mayoritaria de los aficionados al baloncesto de Barcelona, Vitoria, Bilbao, Madrid, etc, ¿por qué en esas ciudades, y sus respectivas provincias y autonomías no triunfan opciones políticas más acorde con esa opinión? ¿no van a votar los aficionados al basket? ¿o tan poca es la afición al baloncesto?
* Si se hubiese tratado de la Copa del Generalísimo, ¿hubieran tenido el coraje de pitar también al jefe del Estado y/o al himno? ¿hubieran tenido la posibilidad de hacerlo sin temor? ¿cuántos mientras pitaban eran conscientes que la libertad para hacerlo proviene, en parte, de la actitud del propio Rey en momentos puntuales de la Historia?
* Si alguien pitase contra el Molt Honorable President o el Lehendakari durante la interpretación de su respectivo himno regional/autonómico/nacional, ¿qué reacción habría por parte de la gente de esa región/autonomía/nación?
* Si la democracia está hecha para poder opinar, pitar, criticar y ofender en libertad, ¿te importa que me cague en todos tus muertos?
* ¿Es tan difícil mantener cierta actitud de respeto con los símbolos de un país aunque no sea el tuyo, aunque no lo consideres el tuyo?
* El rey reina pero no gobierna, ¿qué significa? Y quiero decir, ¿qué significa realmente? ¿para qué sirve hoy en día un rey?
* Si alguien de los que estuvo en el BEC no estaba de acuerdo con la pitada ¿qué manera de expresarlo hubiera sido más efectiva? ¿gritar para acallar los pitos? ¿aplaudir como en un concierto de año nuevo?
* Si no se critica que muchos españoles piten los himnos de Francia o Inglaterra, ¿por qué se critica que alguien pite el himno español?

10 febrero 2010

Cheeeeeeeeese!

De buena mañana haciendo cola en Correos, el señor de delante gruñe algo imperceptible, saca su DNI y lo lanza sobre el mostrador de la funcionaria quien con cara de circunstancias se levanta muy profesionalmente para ir a buscar el envío del señor.

-Aquí tiene.
-Adiós.

Me toca el turno y veo la cara de inmensa felicidad (modo ironía: ON) que ha dejado la anterior experiencia en la cara de la funcionaria. Doy un paso adelante con una sonrisa que se cotiza muy cara a esas horas de la mañana, modulo amablemente un "Hooooola" y le tiendo el DNI para dárselo en la mano.
Si mezclamos 'sorpresa', 'alivio' y 'alegría' tendremos una descripción bastante aproximada del nuevo semblante de la funcionaria.
-Así que pasamos el otro día y no te pillamos, eh
-Sí, siempre me toca venir a recoger este tipo de envíos
-No padezcas, ahora enseguida te lo saco.
La despedida sigue con un tono parecido.

Despachar correspondencia detrás de un mostrador no parece de entrada un trabajo atrayente, pero ¿realmente estudiar átomos o ser ingeniero de sonido o representante de deportistas son opciones tan fantásticas? ¿Por qué? ¿Qué tienen de especiales?
Durante unos segundos la funcionaria que cuento seguro que ni siquiera ha tenido la noción de estar trabajando, sino de estar ayudando a alguien, y cuando ha visto mi cara de gratitud se ha sentido de putamadre. Seguro además que ha recibido todavía con cierta sonrisa en la cara al siguiente cliente y éste, a poco que la haya mirado, no habrá podido evitar corresponder en la medida que sus preocupaciones, educación y estado general de ánimo le haya permitido.

Yo por mi parte he salido contento de ver que nos hemos contagiado buen rollo, y eso me dará cuerda durante un rato para seguir manteniendo esa actitud.

Esto es una rueda, una pescadilla que se muerde la cola, pero alguien tiene que empezarla, alguien ha de arriesgarse a una hernia de corazón y ofrecer la primera sonrisa del día.
¿Por qué no yo?

25 noviembre 2009

Pepino's Beach

Si me dijeran que hay una playa llena de pepinos, pensaría que se trata de una playa nudista gay. Sin embargo la realidad vuelve a superar a la ficción.

16 noviembre 2009

Parónimo's desperation

La segunda noche durmiendo con el pijama mágico me desperté para ir al baño y se me ocurrió esto:

Parónimo's desperation

Sol 1 colp més
Adèu al café per a 2
en un 3 i no res
Envoltat per 4 parets
El calb contra els 5
A tot dic NOs, no use 6
Mort de gana i de 7
El cor 8
Cal alçar-se de 9
Cagon 10

07 octubre 2009

Justicia implacable

Veo en el noticiero autonómico que han detenido a una banda de latinoamericanos que traficaba con drogas, cultivaba maría, se daban a la mala vida y además hace poco apalizaron a un pobre taxista.
Luego, como no podía ser de otra forma en pleno siglo XXI, colgaban en internet un video donde cantaban un rap que detallaba sus fechorías.

Lo tienen crudo estos chicos. La justicia será implacable.
Drogas, violencia, ... Lo menos lo menos les caerá un tirón de orejas y piercings por ello.
Pero con eso de colgar música por internet de forma libre, la SGAE los va a crujir.

Animalets.

21 septiembre 2009

Los peligros de ser un rockstar

Cuando entro en youtube no suelo fijarme en los enlaces que muestran lo más visto en esos momentos, pero ayer vi algo en plan GH11 y pensé en principio "¿Guitar Hero 11 ya? ¿no iban por el 5?" Error, se trataba del Gran hermano 11. El caso es que justo al lado aparecía el nombre de Steven Tyler, persona muy a respetar por sus aportaciones al mundo como Dream On, Walk This Way, Angel, Rag Doll, ... y por supuesto Liv Tyler.

Al pinchar en el video, aparecía el bueno de Steven actuando en directo. Con esos movimientos de largartija daba un par de vueltas sobre sí mismo y terminaba perdiendo el equilibrio y cayendo del escenario.
Lo normal. Mr. Tyler es una verdadera rockstar de las de antes. De las que se ha metido mucho en el cuerpo, y de las que la ha metido en muchos cuerpos y eso, queramos o no, desgasta. Especialmente lo segundo, que es un atentado contra el calcio de los huesos y la fortaleza de las piernas. Por eso es comprensible y perdonable ese momento de debilidad en el más feo de los Toxic Twins que le hizo aterrizar de morros (de morrazos, mejor dicho)

Dream on.

28 junio 2009

del tó ya

Me decía ayer un amigo, algo más joven que yo, que se iba a ver en concierto a los nosequien, junto con los norecuerdo, y de cabezas de cartel venían los nomesuenan.

Vamos, como si me hablaran de las rocas endopomórficas. Y el caso es que tenemos gustos musicales parecidos, bueno o al menos teníamos.

Le pregunté si el último de Metallica era flamenco-slizzy-metal-hard o qué, y me decía que no, que habían vuelto a los orígenes. Ummm, no sé, esa frase me suena mucho al típico grupo que se emborracha de éxito y empieza a dar bandazos para contentar a todo el mundo, hasta que los fans iniciales los abandonan; entonces se ven solos y sin un duro y dicen: "ey, volvamos a los orígenes como sea"

Le hablaba yo del universo de Steven Wilson, con sus Porcupine Tree, con su Insurgentes. Le describía un poco lo queme atraía de ahí.
"Vamos, música para mayores" me replicaba él.
Umm, puede ser. Desde luego no es lo que pondrías en el coche un sábado por la noche para salir de fiesta. Mas bien es lo que te pondrías con unos buenos auriculares en la comodidad del aire acondicionado de casa.

Me asomaba por la ventana y oía la música del chaval de abajo. Me parecía que era Deltoya de los Extremo. Los Extremo, ojo. ¡Que tiempos! Verlos en directo, llevar camisetas, ser una de las bandas de cabecera, tener la misma cinta siempre en la pletina.

Y mira, ahora ni siquiera me ha dado por buscarlos en el emule después de escucharlos.
Me da pena que no me entren ganas de volver a oírlos, pero en fin, you know, la vida sigue, todo cambia, todo puede cambiar. Todo debe cambiar.

Se cansa hasta la rosa de ser rosa, decía Mecano, así que por qué no me iba yo a cansar de escuchar a Extremo.

Llegan momentos en los que te cansas de siempre lo mismo, te cansas del todo ya.
Te cansas de deltoya.

14 junio 2009

Todo puede cambiar...

Yo ya me voy de aquí,
yo ya no quiero estar,
para ver como al fin
todo se caerá.

Todo lo que luché,
todo lo que amé,
yo sé bien que será
todo mi equipaje ...

... para marchar
a otro lugar
donde yo
podré crecer.

Qué bueno es sentir,
todo no es igual.
Todo puede cambiar
cuando y como quiera.

Todo puede cambiar,
todo no es igual.
Todo puede cambiar
cuando y como quiera.

En otro lugar
donde yo
podré crecer,
podré crecer.


Escúchala aquí

10 mayo 2009

Rebajas

Siempre vamos juntos a todas partes, así que también al estreno de las rebajas de esos grandes almacenes. 

¡Qué barbaridad, cuánta gente, qué variedad! Todo nos parece nuevo, interesante. ¡Y cuánta gente! Al principio conseguimos mantenernos a la vista, pero la corriente de gente empieza a arrastrarnos a cada uno hacia un lado. No pasa nada, a la salida nos veremos, pienso. Me distraigo viendo tantas cosas que casi me olvido de todo. Es que, joder, estoy descubriendo una barbaridad de cosas, no sé por dónde empezar, es tal el aluvión de ofertas y de gente yendo y viniendo que empiezo incluso a asfixiarme. Decido salir y esperarte fuera al aire libre, al aire habitual, quiero decir.
Pero no sales.
Me tengo que ir, me esperan en casa.

Pasa el tiempo y me encuentro a tu madre. Afligida me dice que hace mucho que no te ve. Piensa que sigues ahí dentro. Me pregunta qué pasó. La verdad, no lo sé. Creo que le gustaría que entrase a buscarte. Yo... no sé... hay tantos sitios... perdone, creo que me llaman... a lo mejor... adiós.

Pasa todavía más tiempo, ya ni siquiera me acerco nunca por aquí, pero un día que paso por la puerta me cuentan que por fin saliste. Con los pies por delante y los ojos en blanco. ¡Pero qué me dices! [angustia + tristeza + sorpresa] 
Me entero que aquel día encontraste una escalera oculta que lleva a la última planta. Allí arriba dicen que hay de todo, que es fantástico, que sólo están los más atrevidos. Es como ir en un descapotable a toda velocidad, a toda pastilla. Casi nadie reúne voluntad suficiente para querer salir. Algunos, descubren que han perdido su pasado y el futuro es inexistente y saltan al vacío a través de la cristalera con la esperanza de sobrevivir a la caída, pero la mayoría termina saliendo como tú, dándose de baja en la vida.

Estoy triste, de verdad, aunque no lo diga. Me consuelo pensando que tu madre descansará, ya no llorará todos los días en la puerta de los grandes almacenes, mirando hacia arriba, preguntándose si estás ahí arriba y si algún día volverás. Ahora tu descansas, eso espero, y ella también.
Tal vez no debimos entrar. ¡Qué me costaba volver a asomarme! Mierda. ¡Qué más da ahora! Dios, no quiero ver a tu madre, no sabría qué decirle. Joder, la culpa no fue mía. ¿Tuya? Bueno, tampoco quiero decir eso, no lo sé.
La culpa fue de la vida. La vida puede ser como las rebajas en unos grandes almacenes. Repleta de gente y cosas interesantes, atrayentes, la mayoría totalmente innecesarias. Entras sin saber qué buscas, no sabes en qué planta acabarás, puedes perder incluso a las personas a las que más fuerte te agarras, conocer a otras que te acompañarán.
Hay gente que descubre plantas secretas con lo más rápido, lo más brillante, los más fuerte, lo más fácil, y se siente atraída por ello olvidándose que todo eso -aunque sean rebajas- tiene un precio a pagar.

El quinto día

Le dedico a la lectura menos tiempo del que me gustaría, así que cuando recibí como regalo un libro cuya edición de bolsillo tenía casi 7 centímetros de grosor, a la sincera sensación de agradecimiento se le unió un marcado glups.

Afortunadamente Frank Schätzing consiguió que las casi 1200 páginas de El quinto día (Der Schwarm) se transformaran en un buen plato de arròs caldòs amb pilotes, que devoré gustosamente. 

La contraportada del libro ya nos advierte de lo principal: parece que las criaturas marinas se están volviendo contra el hombre, una catástrofe se avecina y los biólogos han de averiguar el origen. 

¿Es un libro de aventuras, de ciencia ficción, técnico, fantasioso, realista? Yo diría que un poco de todo, y creo que esa mezcla es una de sus principales virtudes: me gusta la sensación de llevar leídas cientos de páginas y aun no saber qué orientación va a tomar el libro. El detalladísimo trabajo de documentación que lo envuelve en ocasiones te hace pensar que tienes entre las manos un libro técnico. Sin embargo ese carácter científico coquetea tan suavemente con la ficción que de hecho llegó un momento en que cualquier cosa que leyese me parecía creíble; no perdía el tiempo pensando "¿esto es posible o se está columpiando?"
¡Qué más daba! Lo importante era que me sentía atrapado por la historia, por la intriga y por el devenir de los personajes.

Recuerdo con agrado las sentadas en la terraza de Rebeca durante el final del verano y principio del otoño, tomando un café y disfrutando del libro; con ganas de, en cuanto volviera a casa, mirar en el Google Earth los diferentes lugares descritos en él; asombrándome al pensar el gran trabajo que debió de suponer al autor recopilar tanta información; reflexionando hasta qué punto algún día podría vivir una situación como la descrita por Schätzing. 
En definitiva, el libro me rondaba por la cabeza cada dos por tres. ¿Se le puede pedir algo más que eso a un libro? ¿Puede haber mejor recomendación?

Pues eso, recomendado.

09 diciembre 2008

Nosotros Vs. Ellos

Estar fuera de tu ciudad, pueblo o comunidad (o país) y oir por casualidad cómo te ponen a parir a tí y a los que son de tu mismo lugar es una situación estresante. Me dan ganas de levantarme y decir a esa gente: "¿de verdad os pensáis que todos allí somos tan chulos o paletos o agarrados o pijos o cabrones (o lo que sea que estén diciendo) ?"

Lo lógico, digo yo, es que la chulería, la garrulería, la gilipollez y demás lindezas estén repartidas de manera muy similar independientemente del lugar, sin embargo qué fácil nos resulta caer en eso de: "Es que los de X son todos unos....", sobretodo si estamos un grupito de personas. Es como si descalificar a la gente de otro sitio -simplemente por eso, por ser de otro sitio- ayudara a reafirmar nuestra identidad y nuestra sensación de pertenecer a un grupo: nosotros. ¡Qué calorcito más bueno sentimos cuando formamos parte de un grupo, de un rebaño, y no somos una simple oveja solitaria!
Y claro los que no somos nosotros son ellos. Obviamente nosotros somos los buenos, los tolerantes, los simpáticos. ¿Ellos? Ellos representan todo lo contrario.

Reconozco que es difícil no caer en este error tan asqueroso y desdeñable. Aunque tengas conocidos, amigos o incluso familiares en ese otro sitio, y procures echar mano de cordura, siempre llega un momento en el que cruzar la línea es tan fácil como abrir la boca y decir cuatro insultos. Basta con que alguien tire la primera piedra y a partir de ahí es una reacción en cadena. Hasta la gente menos fogosa llega un momento que de tanto oír como le critican se cansa y contraataca con el mismo arma; y entonces es el turno de los del otro lado que reaccionan igual; y así hasta que la infección es enorme y ya se puede decir que los de X y los de Y se llevan a matar, y así hay que aparentarlo y representarlo si alguien te pregunta, para que quede claro que tu formas parte de nosotros, y que no vas con ellos. ¡Puaj! ¿Qué se gana con ese odio? No lo entiendo.

Lo más gracioso de todo es que cuando tienes rivalidad (sic) con varios sitios puede ocurrir que los improperios que te dediquen sean contradictorios. Por ejemplo, para los de una ciudad más pequeña que hay muy próxima a la mía resulta que yo soy un pijo por ser de X; pero para los de una ciudad bastante más grande, algo más al sur, soy un paleto de pueblo. Como dijo Leño: sorprendente.

30 octubre 2008

El frío que viene

Conducía de vuelta a casa rodeado de lluvia y nubes. Pensaba sobre la crisis.
El gadget del google desktop para la previsión meteorológica se actualiza a lo largo del día, igual que las noticias que me parece oir sobre las bolsas y los tipos de interés. Ya hace frío. Por si acaso, cojo el paraguas todos los días y una cazadora gruesa. Espero que mi bufandita de pequeños ahorros ayude a soportar esta rasca y no resfriarme por dormir con la hipoteca al aire.
En Morella no sé cómo va la crisis pero el frío, por lo que parece en esta foto de hoy jueves mismo, va bien, quicir que hace rasca de la buena.

Aunque la nieve de la foto (gracias Vicent) terminará por derretirse, el frío seguirá, se aproxima una borrasca de impagados, quiebras y regulaciones de empleo.
Pensaba en ello y veía caer el agua sobre el techo panorámico del coche mientras volvía a casa. Este frío hay que tomárselo en serio y combatirlo duramente. Por eso escuchaba a Porcupine Tree cantar The sky moves sideways y me ilusionaba con unos taquitos de salchichón que me esperaban para merendar juntos.

24 octubre 2008

Entonces ¿ya no soy un friki?

Desde 4º de E.G.B. los videojuegos son una de mis aficiones. Ha llovido bastante desde entonces, y siempre el aficionado a interactuar con un cacharro delante de la tele matando marcianitos ha sido considerado un bicho raro, una persona insociable con un ramalazo entre lo preocupante y lo pirado, un friki, vamos.
Y si esa dichosa manía de jugar a las maquinetas aguanta el paso de los años y te acompaña cuando tienes ya treinta y pico, entonces la cosa es aun más preocupante, porque claro, ya no son edades de jugar sino de cosas serias como por ejemplo endeudarse con un piso y un coche (preferiblemente grande para los críos que vendrán, you know), sustituir la cerveza por buen vino, buscar un ascenso en el trabajo, hablar de política y cultivar michelines.
Según por lo que optas, caes en el conjunto de frikis o en el de personas normales, porque ¡ojo! dicen los que entienden -las personas normales, básicamente- que no hay intersección posible entre ambos conjuntos.
Así que heme aquí englobado en el conjunto de frikis por culpa de mi afición a los videojuegos. O eso pensaba al menos hasta que se ha hecho público este estudio conjunto de IGN Entertainment, Ipsos MediaCT donde se afirma que la mitad de los jugones están casados y/o tienen descendencia, la mayoría disfrutan de los videojuegos en compañía, y además son personas más predispuestas a realizar otro tipo de actividades. ¡Mosquis! ¡Mi gozo y mi orgullo de friki en un pozo! ¿No soy entonces comparable con el colega de la foto? ¡Diossssssss! En fin, intentaré superarlo.

Si no te fías de esto que acabo de escribir y no te manejas bien con el inglés puedes empezar ya a ver el canal Aprende Inglés en la TDT con el gran Mr. Vaughan a la cabeza, o visitar la reseña en el idioma de García Márquez.