17 junio 2010
07 octubre 2009
Justicia implacable
Veo en el noticiero autonómico que han detenido a una banda de latinoamericanos que traficaba con drogas, cultivaba maría, se daban a la mala vida y además hace poco apalizaron a un pobre taxista.
Luego, como no podía ser de otra forma en pleno siglo XXI, colgaban en internet un video donde cantaban un rap que detallaba sus fechorías.
Lo tienen crudo estos chicos. La justicia será implacable.
Drogas, violencia, ... Lo menos lo menos les caerá un tirón de orejas y piercings por ello.
Pero con eso de colgar música por internet de forma libre, la SGAE los va a crujir.
Animalets.
Etiquetas: elucubración, justicia, música
21 septiembre 2009
Los peligros de ser un rockstar
Cuando entro en youtube no suelo fijarme en los enlaces que muestran lo más visto en esos momentos, pero ayer vi algo en plan GH11 y pensé en principio "¿Guitar Hero 11 ya? ¿no iban por el 5?" Error, se trataba del Gran hermano 11. El caso es que justo al lado aparecía el nombre de Steven Tyler, persona muy a respetar por sus aportaciones al mundo como Dream On, Walk This Way, Angel, Rag Doll, ... y por supuesto Liv Tyler.
Al pinchar en el video, aparecía el bueno de Steven actuando en directo. Con esos movimientos de largartija daba un par de vueltas sobre sí mismo y terminaba perdiendo el equilibrio y cayendo del escenario.
Lo normal. Mr. Tyler es una verdadera rockstar de las de antes. De las que se ha metido mucho en el cuerpo, y de las que la ha metido en muchos cuerpos y eso, queramos o no, desgasta. Especialmente lo segundo, que es un atentado contra el calcio de los huesos y la fortaleza de las piernas. Por eso es comprensible y perdonable ese momento de debilidad en el más feo de los Toxic Twins que le hizo aterrizar de morros (de morrazos, mejor dicho)
Dream on.
Etiquetas: aerosmith, liv tyler, música, rock, steven tyler
28 junio 2009
del tó ya
Me decía ayer un amigo, algo más joven que yo, que se iba a ver en concierto a los nosequien, junto con los norecuerdo, y de cabezas de cartel venían los nomesuenan.
Etiquetas: costumbres, música, porcupine, wilson
14 junio 2009
Todo puede cambiar...
Yo ya me voy de aquí,
yo ya no quiero estar,
para ver como al fin
todo se caerá.
Todo lo que luché,
todo lo que amé,
yo sé bien que será
todo mi equipaje ...
... para marchar
a otro lugar
donde yo
podré crecer.
Qué bueno es sentir,
todo no es igual.
Todo puede cambiar
cuando y como quiera.
Todo puede cambiar,
todo no es igual.
Todo puede cambiar
cuando y como quiera.
En otro lugar
donde yo
podré crecer,
podré crecer.
30 octubre 2008
El frío que viene
Conducía de vuelta a casa rodeado de lluvia y nubes. Pensaba sobre la crisis.
El gadget del google desktop para la previsión meteorológica se actualiza a lo largo del día, igual que las noticias que me parece oir sobre las bolsas y los tipos de interés. Ya hace frío. Por si acaso, cojo el paraguas todos los días y una cazadora gruesa. Espero que mi bufandita de pequeños ahorros ayude a soportar esta rasca y no resfriarme por dormir con la hipoteca al aire.
En Morella no sé cómo va la crisis pero el frío, por lo que parece en esta foto de hoy jueves mismo, va bien, quicir que hace rasca de la buena.
Aunque la nieve de la foto (gracias Vicent) terminará por derretirse, el frío seguirá, se aproxima una borrasca de impagados, quiebras y regulaciones de empleo.
Pensaba en ello y veía caer el agua sobre el techo panorámico del coche mientras volvía a casa. Este frío hay que tomárselo en serio y combatirlo duramente. Por eso escuchaba a Porcupine Tree cantar The sky moves sideways y me ilusionaba con unos taquitos de salchichón que me esperaban para merendar juntos.
31 octubre 2007
Riffs
Tal vez esa sea la cualidad por la que más se recuerde a Eddie y a este disco. Sin embargo para mí hay otros motivos que hace de su álbum de debut un clásico del rock.
Para empezar la frescura de David Lee Roth cantando. Segundo, el sonido sencillo y directo del conjunto donde se distingue claramente la aportación de cada instrumento y casi nunca se doblan las guitarras (ni tan siquiera una rítmica durante los solos) Esto es algo impensable hoy en día donde muchas bandas crean un sonido compacto a base de grabar capas y capas. Para más énfasis, la guitarra de Eddie aparecía en exclusiva por el canal izquierdo.
Por último, y esto es lo verdaderamente importante, el sonido en sí de la guitarra y la calidad de sus riffs. Algunos buenos ejemplos son Ain’t talking about love, Little Dreamer, Feel your love tonight, o la brutal version de los Kinks, You really got me. Todas ellas canciones ideales para aporrear la ‘guitarra de aire’ siguiendo esas melodías repetitivas e hipnóticas.
02 junio 2007
RUSH: propiedad privada
Todos tenemos al menos un artista que consideramos 'nuestro' por el mero hecho de no ser conocido por las personas de nuestro entorno y/o no ser el típico disco que te encuentras en la sección de música de cualquier gran superficie. La relación que tenemos con ese artista la consideramos casi privada aunque sepamos que en el mundo hay miles o incluso tal vez millones de personas con el mismo gusto por dicho artista. El caso es que nos sentimos miembros de una minoría de privilegiados, de elegidos, de afortunados por conocer a ese artista. Por un lado nos gustaría hacerlo público a los cuatro vientos, y de hecho seguro que más de una vez hemos dado la brasa con ello a algún amigo; pero por otro lado, en el fondo, deseamos que el 'secreto' no se extienda demasiado, no vaya a ser que perdamos la exclusiva.
Uno de los grupos con los que tengo esa sensación es Rush. Sí, ya sé que vende millones de discos en todo el mundo, que llevan más de 30 años de carrera, y que tampoco es tan difícil encontrar discos suyos en cualquier tienda, pero es que... ningún amigo o compañero los conoce y en España no se venden una mierda.
A mi me gusta que sean canadienses, que sean tres, los mismos tres desde hace muchos años, que tengan la manía de sacar un directo cada cuatro álbumes de estudio para cerrar ciclo y modificar su sonido de cara al siguiente... También me gusta que fueran un tanto autoindulgentes y pretenciosos en algunas de sus canciones. En fin, cosas mías.
Estos días escuchando su último disco Snakes and Arrows, y mientras decido si le otorgo un 3.5 o un 4.0 sobre 5.0 (no me extrañaría si al final le diera un 4.5), vuelvo a sentir esa complicidad entre ellos y yo.
Etiquetas: música, rock progresivo, rush

