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12 julio 2010

Trabajo cumplido

  • Un compañero alemán se extrañaba de que no me mostrara exultante por la victoria de España en el Mundial. La verdad es que estoy muy contento, pero no tanto como por ejemplo cuando ganaron la Eurocopa, o Gasol & cía ganó en Japón'06. Y es que en esos otros campeonatos el triunfo de España tenía cierto aire de sorpresa (pese a considerarnos siempre uno de los candidatos.) Sin embargo en este mundial, pese a la derrota inicial contra Suiza, veía una superioridad tan clara de España sobre el resto de selecciones que ganar el Mundial era casi más una obligación moral que una ilusión. Era un trabajo que había que hacerlo bien, y lo han hecho bien.
  • Ganó España, pero en el fondo ganó el fútbol. Para la FIFA, para el fútbol en general, hubiera sido muy triste que un equipo centrado en destruir y golpear terminara ganando, aunque en el fondo estadísticamente había muchas probabilidades porque la inmensa mayoría de selecciones salieron a verlas venir, a defender, a que no te marquen y a ver qué pasa.
  • Ver a España es como ver al Barça con otra camiseta. Una delicia para los ojos durante los últimos años. Esta es la España de Xavi, él es el amo. Además de una técnica prodigiosa, tiene una cualidad que le convierte en el dueño del partido: inteligencia. 
  • El complemento ideal es Iniesta. Otro crack, que ha visto recompensados su trabajo y humildad con ese gol histórico. 
  • Esa estrellita que a partir de ahora adornará la camiseta española me pone a mil, lo reconozco. Me tienta un montón. ¡Carámbanos, cómo puedo ser tan fetichista! 
  • Hoy igual de pobres que ayer, pero más contentos.

15 marzo 2010

Júrame que no fue un sueño

"¿Un libro sobre la Eurocopa de fútbol de 2008? Será un sacadineros hecho por un juntaletras oportunista."
Algo así creo que pensé al ver la portada. Luego pude comprobar que el autor era ni más ni menos que Javier García Sánchez, reconocido novelista catalán al cuál siempre veneraré por su maravillosa novela "La Dama del Viento Sur" como ya comenté en otra ocasión. Eso bastó para atraer mi atención sobre el libro y ojearlo. Pocas páginas, letra grande, algunas fotos y la promesa, según la contraportada, de contarnos cómo vivió el novelista residente en Barcelona la Eurocopa 2008. Pagué el exagerado precio, a mi entender, y lo leí en un plis.


Dice la sinópsis que "no sólo es un homenaje al espíritu de la selección que conquistó la Eurocopa, sino también un anticipo esperanzado de éxitos futuros." Ummm, lo primero puede ser, pero lo segundo ya me parece echarle mucha imaginación. Aquí no se discuten tácticas, estrategias o alineaciones. No es un libro sobre el fútbol de once contra once en un terreno de juego, es un texto sobre lo que el fútbol es capaz de provocar en el ser humano. García Sánchez describe las sensaciones que tuvo a lo largo de la Eurocopa, además de algunos rituales y supersticiones en las cuales más de uno se verá reflejado. Desde la mezcla de nervios y escepticismo inicial hasta la catarsis colectiva final.

Borracho de euforia aun por la gran victoria española en Viena, aprovecha para reivindicar sin pudor su condición de madridista y mitigar así el sufrimiento que supone ser merengue en Cataluña.

Los más antiespañoles seguramente no llegarán a leer este libro, de esa forma se ahorrarán la reflexión en la que García Sánchez asocia el triunfo de la selección con el surgir de un sentimiento de lo español diferente hasta lo visto ahora. Según el autor, la España futbolística por fin libre de complejos gracias al brillante espectáculo desplegado sobre el campo es reflejo de una nueva manera de sentirse español y proclamarlo libremente, con orgullo pero sin caspismo, tolerante y sin complejos. Creo que para García Sánchez, el "¡Viva España!" dicho por boca de Xavi Hernández lo resume perfectamente.

¿Libro recomendable? Si lo encuentras a buen precio y eres de los que viven el fútbol (puntualizo: hablo de vivir el fútbol) o si simplemente disfrutas del fútbol pero te apetece dar vigor a tu corazoncito rojigualda, SÍ.
Si el fútbol te la trae floja, o si el Avui es tu diario de cabecera, o si te gusta decir Estado en lugar de España, NO.

28 junio 2008

Determinación

Días antes del inicio de la Eurocopa de fútbol de 1984 leí a Poli Rincón, en el típico reportaje en un dominical, diciendo que se veía sin duda en la final de París. Me sorprendió bastante, de hecho me pareció casi una salida de tono teniendo en cuenta que España no parecía ser una de las favoritas, y además ningún otro jugador era tan optimista en sus declaraciones.
Luego resultó que, ¡oh, milagro! España efectivamente alcanzó la final de París, aunque el cachondo de Poli no pudo jugarla.

Mundobasket de 2006, España se presentaba como candidata a medalla. Aun así, leer a Calderón decir que el objetivo era el oro casi me hizo sonrojar. Esos arreones de descaro no suelen ser habitual en los jugadores españoles (del deporte que sea) y quedan reservados para la prensa deportiva sensacionalista. Parecen una falta de humildad, un desprecio hacia los rivales, una desfachatez.
El caso es que viendo el resultado ya conocido de aquel campeonato y el juego que exhibió Calderón en concreto, creo que la palabra correcta para definir su actitud es determinación.
Y aunque desde luego no es garantía de éxito sí parece un punto de apoyo bastante importante. Los hay que confundirán determinación con bravuconería o chulería, pero los más listos sabrán entenderla como valor, atrevimiento, audacia, o resolución, siempre dentro del limite de las propias posibilidades, pero maximizándolas.

Faltando apenas horas para el comienzo de la final entre España y Alemania, se despacha Aragonés con que el favorito, el mejor equipo del torneo, es España.
Me gustaría pensar que no son los desvaríos de una persona mayor, sino una prueba de determinación.

21 enero 2008

FIFA 08: las tornas cambian

El ocio electrónico cada vez mueve más dinero, en concreto los videojuegos. Sí, sí, me refiero a las maquinitas estas, la 'pleiesteision' y similares, los cacharros estos peligrosos e insalubres que obnubilan a seres hechos y derechos y que les impiden hacer otras cosas de más provecho como por ejemplo hincharse de humo y alcohol en un bar, o acompañar a la pareja a comprar un vestido nuevo para la boda de esa amiga tan zorra, o irse de putas, o incluso intentar procrear.

Tan grande es el negocio de los videojuegos que no sorprende mirar los créditos de cualquier juego y comprobar cómo el número de personas involucradas supera siempre sin problema la centena. Incluso vemos anuncios en la TV, como si se tratara de películas.
Por eso Electronic Arts al comprobar que una de sus franquicias más exitosas, FIFA, había perdido la delantera respecto al Pro Evolution, su eterno rival, decidió contratar un nuevo productor y renovar el juego partiendo de cero. Ese trabajo iniciado ya hace un par de años ha dado lugar a FIFA08.

No voy a hacer un análisis detallado del juego en cuestión, pero sí puedo decir que efectivamente FIFA08 recupera el trono como mejor juego de futbol para consolas de nueva generación (es decir xbox 360 y PS3)
El apartado técnico siempre fue brillante, con gráficos espectaculares y bueno sonido, y de nuevo en este caso no es una excepción. Unámosle a eso a una colección de licencias que nos permiten elegir equipos y jugadores de practicamente cualquier liga del mundo. Así que nos queda por estudiar el único aspecto donde antes era superado por el Pro Evolution: la jugabilidad, es decir hasta qué punto resulta divertido, desafiante, gratificante.

Aunque obviamente es una sensación muy personal, coincido con la mayor parte de la crítica en aplaudir el nuevo ritmo de juego más pausado de FIFA08. Los partidos a veces son farragosos, con una lucha constante en el centro del campo, donde un control mal hecho o simplemente en la dirección incorrecta supone la pérdida del balón.

Los jugadores parecen reaccionar lentos, no permiten hacer cambios bruscos o disparos donde la pierna se cargue a la velocidad del rayo. No basta con intentar jugar bien a un videojuego de fútbol, aquí hay que jugar bien a fútbol. Tan bien como la hace por ejemplo la IA incluso en los niveles más bajos, tocando y tocando, incluso retrasando el balón en ocasiones, sin poder encomendarnos al típico pase al hueco.
Cuesta mucho al principio no sólo marcar gol, sino crear ocasiones o llegar con el balón controlado al área rival.

FIFA08 se aleja por completo del típico juego de 'maquinita', y busca -y consigue- ser el mejor simulador del beautiful game. Eso implica que en ocasiones el partido sea bronco, sin brillo ni apenas oportunidades, o que a pesar de trenzar una gran jugada que parece destinada al gol el remate termine en las gradas. Parte de esa sensación de impredecibilidad es gracias a la buena física que rige el comportamiento de los jugadores y sobre todo del balón, que por fin parece tener vida propia y no ser un simple circulo que se dibuja pegado a la bota del jugador.

La guinda a este juegazo la pone la posibilidad de hacer que los pases rasos, centros, al hueco, y disparos a puerta sean totalmente manuales, sin ayuda por parte de la CPU a la hora de definir la dirección y fuerza. Al principio es casi imposible enlazar tres pases seguidos o no enviar un centro directamente fuera, o desperdiciar una oportunidad por hacer el pase demasiado corto, pero si se persevera el esfuerzo merece la pena y llega la experiencia a unas cuotas de inmersión y realismo geniales haciéndote sentir el verdadero responsable de lo que ocurre en la pantalla.
Esta opción en los controles desde ya se convierte en imprescindible para cualquier juego de fútbol que quiera definirse como simulador.

Por si todo lo comentado no fuera suficiente para calificar a FIFA08 como uno de los mejores videojuegos deportivos hasta la fecha, el próximo día explicaré su característica más innovadora: el Online Team Play

10 octubre 2007

"Sí, pero es nuestro hijo de puta"

Así dicen que contestó un presidente de los EE.UU. a sus consejeros cuando éstos, mediante un "Señor, este hombre es un hijo de puta", cuestionaron el apoyo que brindaba a uno de tantos dictadores latino americanos del siglo pasado.
A mi, en la F1 me sucede algo parecido: entre Hamilton y Alonso me quedo con el ovetense. Tal vez comparar a Alonso con un dictador cabrón sea una exageración, pero es que con opiniones e informaciones tan dispares sobre su persona ya no sé qué pensar. Lo que sí está claro es que su asesor de imagen es peor que lavarse en un bidé lleno de pirañas; el piloto asturiano tiene perdida la batalla de la Prensa frente a su sonriente compañero briton. El caso es que precisamente esa imagen tan colgate, friendly y simpática del rookie del año en la F1 es lo que me escama. Desconfío de aquellos que desde el primer momento se muestran como hijos secretos de Gandhi y la madre Teresa de Calcuta. Asumiendo el peor escenario, es decir que ambos sean unos auténticos chulos de mierda engreídos, y ante la obligación de elegir me reitero: me quedo con nuestro hijo de puta, además tiene el plus de partir con desventaja en puntos y quizá en otras cosas más oscuras... Vamos, que tiene el encanto de las causas perdidas.

El 21 de octubre sabremos quién es el nuevo rey de la F1, mientras tanto los dirigentes de este negocio se frotan las manos ante la enorme expectación que dentro y, sobretodo fuera, de la pista ha levantado esta temporada. Yo mismo he vuelto a ver carreras (por cierto, mejor por TV3 mediante TDT y en panorámico), y regularmente echo un vistazo a sitios de internet como http://www.blogger.com/www.thef1.com o la sección de Formula One de The Times.
Algunas carreras son aburridas, lo admito, pero más allá de la incertidumbre por el resultado y los posibles adelantamientos espectaculares, me encanta la belleza de las imágenes, por ejemplo:

Oops, no, bueno sí, estas también, pero me refiero a los coches, que son como obras de arte rodantes con su colección de alerones, difusores, pontones y demás argucias que inventan los ingenieros para tratar de limar las milésimas que pueden otorgar una pole.
Me encanta ver esos neumáticos enormes con caída hacia el interior del vehículo para ayudar a trazar las curvas, los rápidos contravolantes de los pilotos cuando el Traction Control se da por vencido, los saltos bestiales al pasar por los pianos, el humo al clavar los frenos, etc. En definitiva, belleza.

Durante el último Grand Prix, el de Brasil, apoyaré a Alonso, pero si tiene la mala suerte de perder el control del coche provocando que en su salida de pista le acompañe Hamilton, dejando así el camino libre para que el amigo Kimi gane y se corone campeón pues, en fin, habrá que sonreír y felicitar al finés. ;-)

30 agosto 2007

Casporros go back from Lenin

Ya están aquí. Se fueron, subieron, y volvieron. Los casporros consiguieron su objetivo de pisar la cima del Lenin. Mediante el enlace, no nupcial, que encontraréis en la derecha (7Lenin) podréis informaros sobre su aventura. Supongo que irán poniendo información y fotos. De momento podéis contemplar el vídeo desgarrador (de esfínter) sobre el Gañán de Kisdifshhstán.
Bon profit

26 julio 2007

Casporros go to Lenin

Si Franky iba a Hollywood, los casporros se van al Lenin. Ya falta casi nada, en pocos días iniciarán su aventura hacia el pico Lenin, su primera "excursion" por encima de los 7000 metros. Antes han conquistado cimas de 6000, 5000, y, of course, de menor envergadura. Es la evolución natural, aunque a este paso, en 2008 se proponen un 8000, y en 2009 un ... ¿9000?
Si le cuento esto a mi abuela seguro que me dirá escandalizada: "¡y dónde van estos! ¡qué se les ha perdido allí!" Entonces habría que explicarle que esto es, supongo, como cualquier otro deporte o distracción, que algunos prefieren pescar, otros coleccionar sellos, otros ver películas, y que a ellos les va lo de subir montañas. Y que son humanos, por eso buscan ir a más cada vez. Y que las suben no sólo porque quieren, sino porque además pueden. Para algo así hay que prepararse muy bien y tener cierta maña. Es que parece que si los 7134 metros del Lenin los suben los de "Al filo de lo impasible" son la caña, pero si los suben gente que conoces entonces es que son una chuminada.
Me encantaría vivir experiencias como esas, sobretodo contemplar aquellos paisajes, pero mi tiempo libre lo ocupan actividades menos exigentes o que se me dan mejor. Así que tendré que conformarme con ver las fotos que saquen y escucharles cuando vuelvan.
Molta sort, xicuelos.

11 julio 2007

Drazen Petrovic: La leyenda del indomable

La NBA y la ACB acabaron hace ya tiempo, y hasta principios de septiembre no volverá a haber basket de altura, así que es un buen momento para aprovechar ese hueco leyendo sobre uno de los genios de este deporte: el inimitable Drazen Petrovic.

En este resumen del libro podemos hacernos una idea bastante buena de la línea que sigue, así que tan sólo ahondaré un poquito en ello. Se habla de homenaje por parte del autor y es correcto. Aunque J.F.Escudero no evita los aspectos más polémicos de Drazen, es palpable la admiración y atracción hacia el pequeño de los Petrovic. Pero no nos confundamos, este libro no es un panegírico hueco, está muy bien documentado tanto en estadísticas como testimonios. De hecho, para comprender mejor a Drazen, el autor no duda en contarnos detalles de su infancia o la situación política yugoslava. Explicaciones justas pero precisas, porque aquí de lo que se habla es fundamentalmente de baloncesto. Así que no esperéis encontraros una biografía ‘rosa’ sobre su vida. El libro está repleto de estadísticas y records del jugador croata, pero siempre completados con datos adicionales sobre sus compañeros, rivales, competiciones, etc.
Leer este libro permite revivir innumerables partidos seguidos por la TV, recordar nombres de jugadores que creíamos olvidados, descubrir detalles y estadísticas curiosas. En fin, una maravilla para cualquier amante del basket de los últimos veinte años. Sus más de 300 páginas os pasarán volando.

22 junio 2007

Gafe informático

Vivimos rodeados de contraseñas, claves, logins, passwords y demás matraca. Algunos aconsejan utilizar siempre la misma clave para evitar riesgos de olvido, otros defienden que deben ser diferentes para que si te descubren una no afecte al resto de cosas. Yo, aunque sólo sea por originalidad, me gusta tener varias y nunca he tenido problemas, si exceptuamos aquel día que me azotó el siroco y bloqueé mi tarjeta de crédito con 3 intentos erróneos a pesar de llevar utilizándola varios años.


El caso es que como aficionado a varios deportes, en ocasiones mis contraseñas consisten en equipos o jugadores, y llevo dándome cuenta de un tiempo a esta parte que cada vez que actualizo alguna clave con un nuevo equipo o jugador, éste se hunde en la miseria o pierde en playoffs o no consigue el título al que optaba.
Me pasó hace poco con los Toronto Raptors (eliminados en 1ª ronda de playoffs de la NBA) o con los New England Patriots (no llegaron a la SuperBowl de la NFL)

Y lo que es peor, durante un tiempo Garbajosa fue una de mis contraseñas. ¿El resultado? Al principio todo iba bien, incluso firmó su mayor anotación de la temporada, pero en estos momentos está en plena rehabilitación de su pierna rota y probablemente se pierda el Europeo a disputar en septiembre.

Por no hablar de una de las entradas recientes donde daba mi apoyo al Tau y al Joventut en sus respectivas eliminatorias de ACB (de todos es conocido que ambos se fueron al garete)

Así que ya sabéis: algún jefe cabrón que no soportáis, la persona que os rompió el corazón, el equipo que os condenó al descenso, el trepa de vuestro compañero...
Cualquier cosa que queráis, por un precio módico, lo pongo como contraseña durante un tiempo.

18 junio 2007

¿Deporte?

Medio país está hoy de fiesta, de celebración por el campeonato de liga de fútbol.
El otro medio tendrá que aguantar hoy las bromas y fanfarronadas del ‘enemigo’ y posiblemente buscar el desquite en la final de la ACB.

Este mes de junio se ha convertido en un sueño húmedo para la prensa deportiva: los dos imperios deportivos –las dos mafias- disputándose las competiciones deportivas con más seguimiento (sólo faltaría verlos con escuderías en F1)
La rivalidad elevada al punto más alto, el odio y la sinrazón trasladados al deporte.

¿Dije "deporte"? El buscón de la RAE me aclara que deporte es:
1. m. Actividad física, ejercida como juego o competición, cuya práctica supone entrenamiento y sujeción a normas.
2. m. Recreación, pasatiempo, placer, diversión o ejercicio físico, por lo común al aire libre.

Parece claro que la primera acepción encaja, pero ¿y la segunda? Recreación, pasatiempo, placer o diversión no son palabras que me vengan a la mente cuando ves rostros de furia desencajados en las gradas.
¿Hasta qué punto el aficionado vive realmente el deporte?
Mi entrada al campo o al pabellón me otorga el derecho de zaherir ignominiosamente al equipo rival –el enemigo principal-, al árbitro –otro enemigo no menos peligroso-, e incluso a los aficionados rivales, en el improbable caso de haberse atrevido a hollar nuestro feudo.
Los yanquis, tan horteras y prepotentes para casi todo, nos dan en este caso una lección. Ellos saben cómo hacer que un acontecimiento deportivo se convierta en un verdadero pasatiempo para toda la familia donde el resultado no sea lo fundamental.


¿Alguno de nosotros concebimos ir al cine o hacer una excursión y volver a casa de mal humor, con los puños prietos, sin apetito?
Diría yo que no.
Entonces, ¿por qué asistir a cualquier partido ha de ser diferente?

12 junio 2007

Puto barça, puto madrid

Entre hoy y mañana se disputan los quintos y decisivos partidos de las semifinales de la ACB. Por un lado el Baskonia de Vitoria frente al Fútbol Club Barcelona, por otro el Real Madrid Club de Fútbol frente al Joventut de Badalona.
A mi esto me suena raro, es como si dijeran que la liga de fútbol se la disputarán en la última jornada el Club Baloncesto Estudiantes y el Club Unicaja Baloncesto.
¡Qué coño pintan el Fútbol Club Barcelona y el Real Madrid Club de Fútbol disputando una liga de BA-LON-CES-TO!
Dos clubes con presupuestos casi ilimitados si los comparamos con los de la mayoría de equipos de la ACB, además dinero proviniente de cualquier sitio menos de los ingresos que puedan generar mediante su sección de baloncesto.

Lo que ya no puedo soportar son los habituales artículos en la prensa deportiva donde ciertos iluminados reflexionan y sentencian que lo mejor que le puede ocurrir al baloncesto hispano para que despegue es que ambos clubes de fútbol se disputen los títulos. ¿Para qué? ¿Para trasvasar esa rivalidad futbolera –estúpida, política, interesada- al deporte de la pelota gorda y con ella a todos sus forofos? ¿Para qué, repito? ¿Para vender más MARCA o Sport?
Lo siento pero no veo ninguna necesidad ni ventaja en trasladar el clima de crispación, violencia e incultura que se vive en el fútbol al baloncesto. El amante del BA-LON-CES-TO, al igual que el de cualquier otro deporte, disfruta de sus acciones espectaculares, de sus alternativas en el juego y el marcador, de su tensión, sin necesidad de que los equipos implicados sean el puto Madrid o el puto Barça.

Lo mejor que le podría pasar al baloncesto –y al balonmano, y al voley, y al hockey, y a tantos otros deportes de ‘segunda fila’- no es que las finales sean siempre Barça-Madrid, sino que se promocione y facilite su práctica a los chavales de forma que se conviertan en aficionados al deporte y no a tal o cual equipo. De todos esos chavales que puedan disfrutar de instalaciones adecuadas y de educación deportiva, algunos se convertirán en jugadores de primer nivel, algunos pelearán por ser profesionales, algunos jugarán "pachangas" con sus amigos, pero todos serán verdaderos amantes de ese deporte, lo vivirán, lo practicarán, lo apoyarán, incluso lo consumirán, y esto último parece ser que es lo que ciertas personas consideran beneficioso para un deporte, ¿no?

¿Quiero decir con todo esto que es malo ser seguidor de los equipos de baloncesto de Madrid y Barça? Hombre, hay cosas peores, pero desde luego no os alabo el gusto si se trata de vuestro caso. Si un aficionado al fútbol de Lugo o Alicante o Córdoba puede ser hincha de clubes tan distantes como Barça o Madrid, ¿por qué un amante del basket barcelonés o madrileño no puede apoyar a equipos tan cercanos y de tanta solera como Estudiantes o Joventut?

¡Aurrera Baskonia, Força Penya!